El sector cerró 2025 con una suba del 18% y amplía mercados con mayor valor agregado.
La cadena foresto-industrial argentina consolida su recuperación en los mercados internacionales y muestra señales de expansión tanto en volumen exportado como en diversificación de destinos. Según datos de la Secretaría de Agricultura de la Nación, el sector cerró 2025 con un crecimiento del 18% respecto al año anterior, en un escenario marcado por la búsqueda de mayor agregado de valor y una inserción externa más amplia.
Actualmente, los productos del complejo llegan a 70 mercados en el caso de la madera, 75 en papel y cartón y 44 en taninos, lo que refleja el avance sostenido de la cadena en distintos segmentos.
La tendencia positiva se mantiene en 2026. Durante el primer trimestre, varios destinos estratégicos incrementaron sus compras de forma significativa. India lideró la expansión con un salto del 350% interanual, seguida por Estados Unidos (56%), Vietnam (33%), China (9%) y Chile (2%), de acuerdo con estadísticas oficiales. En paralelo, se registraron subas en los principales productos: la madera aserrada creció 30% en volumen, las colofonias 17% y las maderas perfiladas 15%.
En este contexto, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya implementación comenzó el 1º de mayo, aparece como una oportunidad relevante para el sector. El esquema prevé arancel cero inmediato para algunos productos y reducciones progresivas -de entre cuatro y ocho años- para otros, lo que podría mejorar la competitividad exportadora.
Como parte de la estrategia de inserción internacional, se llevó a cabo el primer encuentro de la Mesa de Inserción Internacional para la Foresto Industria, donde se destacaron avances en negociaciones comerciales. Entre ellos, se confirmó que India aceptó un nuevo tratamiento térmico para la madera de eucalipto argentina, lo que facilitará el acceso a ese mercado. También se registran avances en gestiones con países como Paraguay, Túnez, Marruecos, Argelia y Turquía.
A este escenario se suma el anuncio de una inversión superior a los 2.000 millones de dólares para la producción de celulosa en Corrientes, considerada una de las más importantes en la historia del sector.



