La producción creció 15,7% y la faena avanzó 12,6% en el primer trimestre del año.
El sector porcino argentino consolidó su crecimiento durante el primer trimestre de 2026, con una suba interanual del 15,7% en la producción y del 12,6% en la faena, según datos difundidos por la Secretaría de Agricultura de la Nación en base a estadísticas de la Dirección Nacional de Producción Porcina.
Los números de marzo reforzaron esa tendencia positiva. Durante el tercer mes del año se faenaron 807.258 cabezas, un 18,4% más que en febrero, mientras que la producción totalizó 76.582 toneladas, con una mejora mensual del 20%.
En paralelo, el consumo interno se mantuvo por encima de los 19 kilos por habitante por año, un indicador que confirma la mayor presencia de la carne porcina en la dieta local y el crecimiento sostenido del mercado doméstico.
Desde el punto de vista productivo, el sector también mostró avances en eficiencia. Algunas granjas ya alcanzan las 41 crías por cerda al año, un nivel que ubica a la actividad dentro de parámetros internacionales de alta productividad.
En materia sanitaria, una de las novedades recientes fue la entrada en vigencia de la Resolución 810/2026 del Senasa, destinada al monitoreo, control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky. La medida apunta a mejorar los estándares sanitarios y fortalecer la competitividad del sistema productivo.
A esto se suman nuevas herramientas financieras para impulsar inversiones. Entre ellas, líneas crediticias orientadas a modernización, ampliación de capacidad instalada y transformación tecnológica, con plazos largos y opciones en pesos o dólares.
Con estos indicadores, la cadena porcina mantiene una dinámica expansiva y se posiciona como uno de los segmentos ganaderos con mayor crecimiento relativo dentro de la agroindustria argentina.



