Sobre el final de la trilla, las recurrentes lluvias demoran el secado y dificultan el normal desenvolvimiento de las labores.
La recolección del girasol continúa avanzando lentamente sobre el sur del área agrícola, como consecuencia de las recurrentes lluvias, que demoran el secado y dificultan el normal desenvolvimiento de las labores, tanto por falta de piso como por la reducida transitabilidad de caminos.
“Luego de un mínimo progreso semanal, se encuentra cosechado más del 90% del área apta y la reactivación de las labores quedará sujeta a la evolución de las condiciones climáticas y de la recuperación de las condiciones de trilla” explicaron especialistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y concluyeron que “el rendimiento se mantiene estable en 23,6 quintales por hectárea, sosteniendo la proyección de producción en 6,4 millones de toneladas”.



