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Drones: una herramienta en expansión para optimizar la producción🔊

La incorporación de equipos autónomos permite mejorar la eficiencia operativa, ampliar ventanas de trabajo y optimizar la aplicación de insumos.

En un contexto donde la eficiencia y el uso inteligente de los recursos se vuelven cada vez más determinantes para la rentabilidad agrícola, la incorporación de nuevas tecnologías gana protagonismo en el campo argentino. En ese escenario, la agricultura de precisión continúa evolucionando y suma herramientas innovadoras que apuntan a optimizar cada etapa del proceso productivo, desde la siembra hasta la aplicación de insumos. Dentro de esa tendencia, los drones comienzan a consolidarse como una alternativa concreta para mejorar la eficiencia operativa y ampliar las ventanas de trabajo en el lote.

Santiago García, representante técnico y comercial NOA de Next Siembra, explicó -en el programa Claves del Campo- que la compañía tiene su origen en el desarrollo de soluciones vinculadas a la siembra de precisión. “Es la actividad principal con la que empezó la empresa, desarrollando agricultura de precisión, básicamente en siembra, con dosificación neumática, con nuestros dosificadores MaterMacc”, indicó.

Con el tiempo, ese esquema inicial fue incorporando nuevas herramientas orientadas a mejorar la eficiencia productiva. “Posterior a eso se adquirió el sistema IPS Bosch, que es el Intelligent Planting System, que permite siembra variable, compensaciones en curva y todo lo que es siembra inteligente para poder utilizar mejor los recursos y lograr mejores resultados en la cosecha”, detalló.

Esa evolución tecnológica derivó en la ampliación del negocio hacia nuevas soluciones. “Somos una compañía que se dedica a hacer eficiente el uso de los recursos en el campo, y en ese camino estamos innovando constantemente”, afirmó García, y destacó la incorporación de una unidad vinculada a drones agrícolas. “Estamos trabajando con la marca EA Vision y con nuestro modelo EA-J150, que es un drone pensado específicamente para tareas productivas”, señaló.

Capacidad operativa y autonomía

En cuanto a las características del equipo, se trata de una herramienta de gran porte y capacidad operativa, orientada al trabajo intensivo en el campo. “Es un drone que, con las hélices desplegadas, tiene aproximadamente entre un metro ochenta y dos metros por lado. Está equipado con un tanque de líquidos de 70 litros y un tanque de sólidos de 80 kilos para siembra al voleo o fertilización – líquidas como sólidas-”, explicó. Además, cuenta con tres baterías cuya duración varía según las condiciones de trabajo. “Pueden durar entre 3 y 15 minutos dependiendo del viento, la humedad y el tipo de aplicación”.

Y describió: “Es un equipo totalmente automático. Nosotros le cargamos el mapa de trabajo y el drone realiza la tarea por sí solo. Tiene tres radares y una cámara que le permiten trabajar incluso de noche y con un alto nivel de precisión”, detalló.

En relación con la operatividad, explicó cómo se desarrolla una jornada típica de trabajo y cuáles son las principales limitantes actuales. “Hoy la limitante principal son las baterías. Con cada batería se pueden cubrir hasta 6 hectáreas, dependiendo de las condiciones. Cuando el drone detecta que se está quedando sin energía, vuelve automáticamente a la estación de carga, se reemplaza la batería y retoma el trabajo exactamente donde lo dejó”, señaló.

Adopción creciente y nuevas oportunidades en el campo

“El drone agrícola está en plena expansión, con un crecimiento exponencial. Al principio había cierto desconocimiento, pero hoy cada vez más productores y contratistas se animan a incorporarlo”, relató. Entre las ventajas, destacó la posibilidad de operar en condiciones donde otros equipos no pueden ingresar. “Permite aplicar en cualquier momento del día y en situaciones en las que una máquina convencional no podría trabajar”, agregó.

En cuanto a la disponibilidad, García confirmó que el equipo ya se encuentra en el mercado argentino y que la empresa avanza en su estrategia de expansión territorial. “Somos la primera empresa representante en el país y estamos desarrollando una red de concesionarios en todo el territorio, con el objetivo de que ningún productor tenga que recorrer más de 100 kilómetros para acceder a repuestos o servicio técnico”, afirmó.

Respecto de la durabilidad, destacó la robustez del equipo y la simplicidad de mantenimiento. “Son drones muy resistentes y no requieren mantenimiento complejo. Tienen un año de garantía y las baterías cuentan con una vida útil de hasta 1.500 ciclos. Más allá de la limpieza básica, como el lavado de boquillas, no necesitan intervenciones técnicas complejas. Si se rompe alguna pieza, se reemplaza y el equipo vuelve a funcionar”, explicó.

Inversión, operación y servicio

“Un equipo completo está en el orden de los 38.000 a 40.000 dólares más IVA. Incluye el drone, el joystick, la antena RTK, las herramientas de mapeo, las tres baterías y el grupo electrógeno”, detalló y aclaró que, si bien el sistema está diseñado para operar de manera autónoma, también puede ser manejado manualmente. “Se puede pilotear sin problemas, pero la autoconducción optimiza mucho mejor el uso de la batería y la eficiencia del trabajo”, explicó.

Finalmente, destacó la facilidad de uso como uno de los factores que impulsan su adopción. “No es complicado ponerlo en funcionamiento. Cuando entregamos el equipo, brindamos una capacitación y a partir de ahí el usuario ya puede operarlo. Tiene una interfaz muy intuitiva, con sistema Android, lo que facilita mucho su manejo”.