La Federación de Acopiadores de Granos advirtió que empresas exportadoras estarían exigiendo a acopios, cooperativas y productores la entrega de datos comerciales y productivos sensibles como condición para operar.
En un comunicado, la Federación de Acopiadores de Granos alertó sobre una situación que calificó como grave e inédita en el mercado argentino de granos. Según informó la entidad, un grupo de empresas exportadoras multinacionales estaría comenzando a exigir a acopios y cooperativas que informen datos sensibles de sus productores clientes como condición ineludible para comprarles soja.
De acuerdo con el comunicado, las exportadoras requerirían información como la cantidad de hectáreas de cada productor, el nombre del establecimiento, la localidad y provincia del campo y el número de Renspa, aun cuando la comercialización se realiza a través de acopios o cooperativas. En el caso de los productores que venden de manera directa, también se los obligaría a brindar información que la Federación considera confidencial y ajena a las operaciones específicas de venta.
Desde la entidad señalaron que nunca antes, en la historia del mercado de granos argentino, se había planteado una exigencia de este tipo. “Jamás pasó por la imaginación de alguien que la exportación pudiera llegar a exigir, coercitivamente, que los acopios y cooperativas les informen la cartera de sus clientes”, advirtieron, al remarcar que se trata de una vulneración directa del principio de preservación y protección de los datos comerciales.
La Federación fue especialmente crítica al sostener que las empresas exportadoras “no tienen autoridad legal, moral ni comercial para erigirse en comisarios de los productores argentinos”. En ese sentido, interpretaron la maniobra como un intento de apropiación de información estratégica que, en el tiempo, podría apuntar a desplazar a acopios y cooperativas para concentrar el dominio del mercado granario.
El comunicado califica la exigencia como inviable, ofensiva, innecesaria e ilegal. Inviable, porque desde el punto de vista operativo resulta técnicamente imposible identificar a qué productor corresponde cada camión de granos que sale de una planta de acopio. Ofensiva, porque vulnera la confidencialidad de los clientes y la protección de sus datos comerciales. Innecesaria, porque ya existen herramientas confiables para responder a compromisos ambientales internacionales, como el sistema Visec, que utiliza datos encriptados y resguarda el secreto comercial. E ilegal, porque la práctica violaría la Ley de Protección de Datos Personales Nº 25.326 y disposiciones del Decreto 274/2019 de Lealtad Comercial.
La entidad recordó además que incluso los sistemas oficiales de registración, como SIO-Granos, preservan expresamente el secreto comercial, por lo que la pretensión de las exportadoras excedería lo establecido por la normativa pública vigente. También cuestionó el argumento de un supuesto “road map climático” impulsado por las propias empresas, al considerar que no puede justificar una intromisión de esta magnitud en la información de productores y operadores.
En ese marco, la Federación advirtió que este comportamiento podría configurar una violación directa de varios incisos del artículo 10 del Decreto 274/2019, lo que habilitaría a los afectados a iniciar acciones judiciales para hacer cesar la práctica y reclamar daños y perjuicios.
Finalmente, la entidad informó que decidió hacer pública la advertencia ante organizaciones representativas de productores y corredores de granos, con el objetivo de coordinar un plan de acción conjunto que impida la implementación de estas exigencias. “La comercialización de granos en la Argentina se sostiene sobre reglas claras, competencia leal y respeto por la confidencialidad. Cualquier intento de concentración abusiva del mercado será enfrentado institucionalmente”, concluye el comunicado.



