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Variedades criollas, una oportunidad vitivinícola

Un equipo del INTA y del CREA estudia variedades históricas y avanza en nuevas alternativas de vinificación junto a productores.

Las uvas criollas son un patrimonio genético local. Para impulsar su potencial enológico, un equipo de especialistas del INTA Mendoza trabaja en la caracterización completa de 20 variedades de mayor potencial para la elaboración de vinos. Además, se firmó un convenio con CREA para avanzar en alternativas enológicas, al tiempo que buscan conformar una asociación de productores y elaboradores de variedades criollas.

Santiago Sari, investigador del INTA Mendoza, detalló que estudian el aporte de las uvas criollas en todas las dimensiones agronómicas y químicas necesarias para enriquecer la oferta vitivinícola nacional. “Elegimos las 20 variedades que demostraron mayor potencial. Las caracterizamos desde la fenología y los componentes del rendimiento hasta la composición química de la uva y del vino: compuestos aromáticos y fenoles”, explicó.

Un paso clave es el análisis sensorial de los vinos experimentales elaborados en la bodega del INTA. De las 20 variedades en estudio, 11 son blancas, 4 tintas y 5 rosadas, lo que anticipa una diversidad enológica capaz de abrir nuevas oportunidades para productores y elaboradores.

A este trabajo, se le sumó un reciente convenio con CREA para multiplicar e implantar cuatro variedades -andina, anís, balsamina y criolla chica-. Este año se cosechó por primera vez y se vinificó ese material. “Los productores pudieron comprobar que los vinos obtenidos alcanzan buenos niveles de calidad, lo que confirma el valor de ampliar la mirada hacia cepas históricas”, indicó Sari.

El aumento del volumen de uva derivado de estas parcelas le permite al INTA ensayar alternativas de vinificación tanto en tintas como en blancas, lo que acelera la generación de evidencia técnica para el sector.

En paralelo, los especialistas del INTA Mendoza acompañan el nacimiento de una nueva organización que promete fortalecer aún más esta línea de trabajo: la asociación de productores y elaboradores de variedades criollas.

Por su parte, Jorge Prieto -investigador del INTA- destacó el entusiasmo del grupo: “Estamos en la etapa final. Son más de diez productores que decidieron organizarse y a quienes acompañamos en todo lo referente al estatuto y al reglamento. Ya nos han ayudado incluso en la organización del V Encuentro de Vinos y Variedades Criollas y I Feria de Vinos de Criollas”.

Fuente: INTA Informa.